Enojarse acelera el deterioro de los pulmonesEl potencial de los pulmones normalmente disminuye cuando una persona envejece, pero enojarse y ser hostil puede acelerar ese proceso, dijeron investigadores el jueves.

En un estudio realizado a 670 hombres entre 45 y 86 años, los especialistas descubrieron que los hombres con niveles más elevados de enojo acumulado al comienzo del proyecto, que duró ocho años, tenían la función pulmonar significativamente más deteriorada al final del período.

El informe sobre la investigación fue publicado en la edición en Internet de la revista Thorax.

“Este estudio es uno de los primeros en mostrar que la hostilidad está asociada con tasas más veloces de deterioro y una peor función pulmonar en los hombres mayores”, señaló la doctora Rosalind Wright, de la Escuela de Salud Pública de Harvard en Boston, Massachusetts.

Los científicos utilizaron un sistema de calificaciones para medir los niveles de enojo en cada uno de los hombres y evaluaron su capacidad pulmonar tres veces durante el estudio. Aún después de considerar otros factores que también pueden tener impacto en la función pulmonar, como por ejemplo tabaquismo, hostilidad e ira tuvieron un efecto negativo.

El enfado, hostilidad y estrés también han sido asociados con la enfermedad cardiovascular, asma bronquial y otras enfermedades.

El equipo dirigido por Wright sugirió que las emociones negativas podrían modificar el proceso biológico y perjudicar el sistema inmunológico, provocando inflamación crónica.

“Los factores relacionados con el estrés son conocidos por deteriorar la función inmunológica e incrementar la susceptibilidad o exacerbar la tendencia a enfermedades y desórdenes”, consideró el doctor Paul Lehrer, de la Universidad de Medicina y Odontología de Nueva Jersey, en un editorial publicado en la revista.

Lehrer agregó que se desconoce cómo el enojo crónico contribuye al deterioro físico, pero manifestó que los investigadores establecieron un vínculo entre la ira crónica y el deterioro relacionado con la edad en la función pulmonar. “El siguiente paso es determinar el modo exacto en que esto sucede”, concluyó el editorialista.

Fuente: Reuters

Te puede interesar

Más en:Por Tu Salud

Dejar tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *