Llega diciembre y con él las compras, el arbolito, el nacimiento, la navidad, el pan de jamón, los dulces y… las calorías.

Si eres de esas personas que acostumbra a cuidarse físicamente todo el año y no quiere dañar todo ese esfuerzo con los pecados que acostumbran a cometerse en las mesas navideñas, a continuación te daremos unos consejos para que no recibas enero con unos kilos de más.

Comer carbohidratos le da energía a tu cuerpo, pero no en exceso, y no todos los carbos son buenos para tu rutina:

Si quieres comerte algo delicioso, sí puedes hacerlo, pero procurando no hacerlo de noche sino al mediodía.

Y si estás guardando ese plato para la cena de navidad o fin de año, pues bien, hazlo, pero al día siguiente bájale a los carbohidratos y grasas malas, toma mucha agua y aliméntate lo más saludable que puedas.

Aunque esperar que dejes de comer el recalentado suena algo dificil de considerar, si en verdad quieres los mejores resultados, ponte estricta.

Si te vas de viaje no hagas tantas trampas y si las vas a hacer, procura inscribirte en un gimnasio en el hotel donde te estés quedando para mantener activo al cuerpo. Si no tiene gimnasio cerca, camina al menos 1 hora a una velocidad donde no puedas mantener una conversación o trota a tu ritmo durante, al menos, media hora.

No dejes de tomar agua. Imprescindible beber al menos 2 litros de este líquido diarios.

Si estás en esos días donde te provoca comerte hasta un elefante, trata, en la medida de lo posible, de darle a tu cuerpo grasas buenas como nueces y aguacate; dale carbos buenos como avena, torticas de arroz inflado, batata; come frutas; y por qué no, come 40 gramos de chocolate oscuro al día.

Trata de no ingerir comidas fritas. Procura mantener tu régimen, al menos 4 días a la semana, de alimentos a la plancha.

Cuida las porciones de tu plato. Asegúrate que la mitad sea de verduras o ensaladas, y la otra mitad se divida entre los cereales (como arroz, pasta) y la carne magra (como pollo o pescado). Si te quedas con hambre incluye platillos que tengan abundantes verduras.

No te prives de lo que te gusta. Cuando evitamos los alimentos que más nos gustan, tarde o temprano regresaremos a ellos con mucha ansiedad. Es mejor darte el chance de incluir tus alimentos favoritos de vez en cuando y disfrutar. Todos los alimentos pueden ser parte de una alimentación saludable, la clave es la cantidad y la frecuencia.

Invierte tus ingredientes para que sean más saludables. Por ejemplo, para la tradicional ensalada de gallina, en lugar de agregarle mayonesa puedes usar yogurt bajo en grasa.

No es tan complicado, solo dedícate a disfrutar cada plato saludable que comes, haz trampa pero no te excedes, trata de mantener el cuerpo activo y así no llegarás a enero con el mayor cargo de conciencia y unos kilitos de más.

¡Felices fiestas!

Fuente: Mariana De Barros

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