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Entrénate para ganar

Los atletas mexicanos están a escasos días de poner a prueba sus habilidades en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, pero al margen de cuántas medallas ganen, usted puede obtener todas las de oro que quiera a lo largo de su vida, pues definir las metas y conseguir alcanzarlas depende absolutamente de usted.

Los atletas mexicanos están a escasos días de poner a prueba sus habilidades en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, pero al margen de cuántas medallas ganen, usted puede obtener todas las de oro que quiera a lo largo de su vida, pues definir las metas y conseguir alcanzarlas depende absolutamente de usted.

“Una regla para lograrlo es enfocarse en lo que se puede y no entretenerte en lo que no se puede”, asegura Guido Rosas, autor de “Autoliderazgo” (Editorial Lumen México).

Si aplica esta premisa en cinco ámbitos de su vida: relaciones personales, trabajo, espiritualidad, actividad física y nutrición, puede estar seguro de que siempre estará en el podio de los ganadores.

Así, según Rosas, uno puede ir por la vida sin tantas preocupaciones, resolviendo tanto los retos cotidianos como los grandes proyectos que se imponga. Todo ser humano es capaz de convertirse en su propio entrenador.

“De nada sirve perderse en la queja continua, en lo que no se puede o no nos dan”. Es más productivo, dice el consultor en comunicación humana, ocuparse en lo que sí es posible hacer para estar mejor.

Preparación constante

El primer paso para empezar el recorrido del éxito es asumir el “yo real”: la edad que tiene, el trabajo que desempeña, el sueldo que gana y todas las circunstancias en las que se encuentra, para establecerse un “yo posible”; es decir, definir hacia dónde quiere llegar, siempre y cuando se trate de objetivos y metas que pueda conseguir a partir de su “yo real”.

La disciplina es para cualquier atleta una parte determinante del éxito; por lo tanto, alcanzar las medallas de oro en la vida también requiere de un gran esfuerzo.

Rosas propone seguir, en todo momento, las cinco normas básicas de autoliderazgo para así lograr un entrenamiento que ayude a lograr, casi de manera natural, el éxito en cualquiera de sus empresas.

Todo empieza con algo divertido: retomar la curiosidad, esa actitud con la que todos nacen, pero que con el paso del tiempo se ve opacada por la presión diaria.

Hay que ser curiosos para buscar nuevas opciones, no caer en la práctica del popular dicho: “prefiero malo por conocido que bueno por conocer”, dice Rosas.

Quien no es curioso no podrá salir de su área de confort ni estará dispuesto a pagar el costo que implica la forma de vida a la que aspira.

“Y si se decide a quedarse donde y como está, asumirlo y no estarse quejando de la vida que tiene, porque se vive así por decisión propia”, dice el experto.

Una vez que tiene la información y las ideas para cambiar las pocas o varias cosas de su vida con las que no esté a gusto, debe actuar en consecuencia.

Esto implica no dejarse llevar por prejuicios propios ni de otros, sino atreverse a hacer lo que se quiere, a pesar del “qué dirán”.

Ya en acción, debe estar consciente de que el resultado que obtenga es totalmente consecuencia de lo que decidió e hizo.

Si los resultados no son los esperados en el primer momento, vale la pena hacer un alto y meditar sobre “qué estoy haciendo que está provocando cierta situación”, sugiere Rosas.

Después es importante “no bajar la marcha” y estar en acción continua hasta alcanzar los objetivos propios, siempre regido por su patrón de creencias, capacidades y habilidades. Es mejor poco y constante, que mucho, sólo a veces.

“Diversos estudios han comprobado que basta hacer una cosa por 21 días seguidos para forjar un hábito”, comenta Rosas.

Por último, ya con todo este entrenamiento avanzado, debe reforzar en su mente la convicción de hacer para estar mejor.

Existe una fórmula que no falla, afirma el autor de Autoliderazgo: mejor calidad de pensamientos sumada a mejor calidad de acciones es igual a una mejor capacidad para obtener resultados.

Lo que se traduce en no dejar que pensamientos negativos o derrotistas lo invadan, sino tratar de ser siempre positivo para así tener la fuerza de voluntad suficiente para hacer las cosas y así, casi de manera natural, se obtendrá el resultado anhelado.

“Si de algo no escapa el ser humano es de decidir; incluso cuando no haces nada o te quedas callado estás decidiendo”, señala.

Fuente: Guido Rosas

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