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Estar bella, tonificada y liviana es una prioridad de la mujer

Estar bella, tonificada y liviana es una prioridad de la mujerJane Fonda, la reina del «fitness» durante 40 años, forjó un imperio gimnástico valorado en 600 millones de dólares. Hoy, a sus 64 años, confiesa que se ha vuelto «perezosa» para los ejercicios que eran parte vital de su rutina.

Pero en México, su legado ha dejado una huella indeleble en las mujeres que no escatiman en gastar cuando se trata de mantener una figura en forma y una buena condición física, y consideran imprescindible incluir ejercicios en su agenda para lograrlo.

Así lo confirma un sondeo realizado por Notimex entre 11 mujeres de 21 a 60 años de edad que viven en la Ciudad de México y desembolsan, sin reparo alguno, desde 250 hasta dos mil 500 pesos mensuales para cubrir la cuota de su «gym» preferido. Y es que las herederas de la Fonda en este país tienen una mayor conciencia acerca de los beneficios del ejercicio para la salud, por lo que no vacilan en invertir, con disciplina y rigor, dinero y tiempo en un gimnasio con la mayor cantidad posible de servicios.

La contaminación ambiental y la inseguridad son sin duda responsables del auge de los gimnasios en esta metrópoli. Las mujeres prefieren esos espacios cerrados y tranquilos para ejercitar tanto el cuerpo como la mente, de manera cómoda y segura.

El grupo de oficinistas, modelos, meseras y mujeres solteras entrevistadas y que hacen ejercicio de manera regular para estar bellas, tonificadas y livianas coinciden en un criterio: no importa el costo, lo substancial es hacer ejercicio.

«Pago gustosamente mil 200 pesos mensuales porque el ejercicio me relaja, me siento mucho mejor», comenta la pedagoga Yardena Arabit, de 28 años, quien asiste a un gimnasio dos veces por semana a tomar clases de yoga.

«Siempre que salgo del gimnasio estoy de buenas, sonriendo. Si no hago ejercicio en la mañana estoy de mal humor el resto del día. Es el regalo que me doy todas las mañanas», confiesa con una sonrisa Sofía Ballesteros, una estudiante de 26 años.

Y es que las mujeres que se ejercitan una hora diaria, no sólo se sienten más fuertes, alegres y sanas, sino que están más cómodas con sus cuerpos. Siete de las 11 mujeres entrevistadas aseguraron estar «en forma» debido a su constancia en el gimnasio.

«Para mí es básico mirarme al espejo y gustarme… puedo dejar de hacer muchas cosas pero nunca de ejercitarme, es básico para mi autoestima», asegura María José Coutiño, una estudiante de literatura latinoamericana.

El Colegio Americano de Medicina del Deporte recomienda los ejercicios de tipo aeróbico para la salud de la mujer, ya que estos involucran mayor número de músculos en forma rítmica y continua.

Pero agrega que los aeróbicos se deben combinar con ejercicios de resistencia, con peso de moderada intensidad, suficiente para desarrollar y mantener volumen y tono muscular.

La mayoría de los gimnasios en la Ciudad de México, incluso los más sencillos, ofrecen una variedad de ejercicios: desde los típicos aeróbicos que popularizó Jane Fonda, hasta deportes de moda, como los ahora famosos pilates o las danzas árabes.

«A mí no me importan tanto las instalaciones de un gimnasio sino su variedad de actividades y la calidad de los instructores», indica Mercedes Ruiz, de 23 años, una mesera de la Colonia del Valle que asiste a un gimnasio cercano, por 250 pesos mensuales.

Como ella, otras mujeres que laboran de sol a sombra eligen sofisticadas instalaciones cerca de sus trabajos y muchas prefieren las que ofrecen horarios continuos.

Para Mayeli Rangel, una contadora de 28 años, lo más importante de un gimnasio de fácil acceso desde su trabajo o de su casa.

A pesar de que ella se ejercita de manera irregular, no tuvo reparo alguno en pagar 41 mil pesos para obtener la membresía multiclub de Sport City, que le permite acceder a todas sus instalaciones en México.

Mujeres como Marcela Galindo, de 60 años, quienes encuentran demasiado aburrido y a veces hasta monótono correr en un caminador durante una hora o hacer rutinas en complicados aparatos para marcar sus músculos, optan por otras disciplinas.

Galindo, una psicóloga existencialista, por ejemplo, asiste a un centro que ofrece clases de arte marcial Chi Kung, por un costo de mil 200 pesos. Ella asegura que ese tipo de ejercicio le permite tener mejor cuerpo que muchas mujeres de 30 años.

El sondeo de Notimex preguntó qué harían las entrevistadas con cinco mil pesos fuera de sus presupuestos. Todas estuvieron de acuerdo en que gastarían hasta tres mil pesos para asistir a un gimnasio y el resto del dinero lo usarían para masajes o faciales.

Teresa Gómez, una oficinista y madre soltera que ejercita en su casa ya que no puede costearse un gimnasio, asegura que «no sólo gastaría dos mil 500 pesos en un gimnasio, sino que me compraría ropa deportiva para animarme a ir diario, para verme mejor».

Lo cierto es que, ya sea por salud o por belleza o por ambas, la mujer mexicana ha optado por el ejercicio regular y está dispuesta a pagar para tener un cuerpo saludable y en forma, que considera esencial para su calidad de vida.

Fuente: Notimex

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