Veneno de escorpión podría contribuir a cura de cáncer cerebral

Veneno de escorpión podría contribuir a cura de cáncer cerebral

Un grupo de médicos en busca de tratamientos para los tumores cerebrales malignos halló una esperanza en el veneno de los escorpiones, según indicó un estudio reciente.

La investigación mostró que una versión sintética de una proteína que se encuentra en el veneno del escorpión gigante amarillo israelí atacaba las células tumorales del cerebro, pero no perjudicaba a las sanas en los pacientes con cáncer cerebral.

“Estamos analizando un nuevo agente que tiene mucho potencial para los pacientes que no han recibido hasta el momento tratamientos efectivos”, dijo el doctor Adam Mamelak, autor principal del estudio que aparecerá en la edición de agosto de la Journal of Clinical Oncology.

En la investigación, 18 pacientes se sometieron a una cirugía para remover los gliomas malignos, un tipo de tumor cerebral mortal. Luego, los médicos les inyectaron en el cerebro una solución de yodo radiactivo y TM-601, la proteína sintética.

La solución se dirigió casi exclusivamente a las células tumorales que quedaban en el cerebro de los pacientes, lo que sugirió que podría combinarse con la quimioterapia para combatir al cáncer. Además, dos participantes seguían con vida aún después de casi tres años de haber realizado el tratamiento.

Debido a que la esperanza de vida para las 14,000 personas que padecen glioma en Estados Unidos cada año es generalmente de meses, los resultados apuntalan el estudio en animales indicando que la proteína del veneno inhibiría el crecimiento tumoral aún sin el componente radiactivo, dijo Mamelak.

“¿Esto significa que el medicamento es milagroso? No, señaló el investigador, neurocirujano del Centro Médico Cedars-Sinai en Los Angeles. “Pero hemos demostrado que es seguro y al menos deberíamos avanzar en su estudio”, agregó Mamelak.

El veneno sintético de escorpión fue desarrollado por Transmolecular Industries, una empresa con sede en Boston, y es una de las tantas medicinas derivadas recientemente de veneno de animales.

Otros investigadores están analizando si una proteína proveniente del veneno de las serpientes puede detener el sangrado y si el veneno del monstruo de Gila, un tipo de lagarto, puede utilizarse para tratar la diabetes mellitus.

En tanto, los científicos ya han desarrollado un analgésico en base al veneno de un caracol marino.

Trabajar con estas proteínas y moléculas es el avance natural de la ciencia que anteriormente estudiaba extractos simples de plantas, los cuales han generado medicamentos claves, expresó Michael Egan, presidente de Transmolecular Industries.

El escorpión gigante amarillo israelí vive en los desiertos del oriente medio y crece hasta alcanzar alrededor de 10 centímetros de largo.

Fuente: Reuters