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¿Por qué sangra la naríz?

Cualquier indicio de sangre en la nariz impresiona tanto a la persona que sangra como a quienes están a su alrededor. No te alarmes, los sangrados nasales son bastante comunes, sobre todo en los niños. Mejor mantén la calma, casi siempre las hemorragias son fáciles de controlar y no provocan dolor.

La nariz contiene una gran cantidad de vasos sanguíneos diminutos que sangran fácilmente. El aire demasiado seco puede resecar la mucosa que cubre el interior de las fosas nasales, formando costras que sangran al hurgar o sonarse fuerte.

«La sequedad del ambiente, la baja humedad en ciertas épocas del año y el uso de calefactores en tiempo de frío hacen que la cubierta protectora de la nariz se reseque y sea más propensa al sangrado», señala la otorrinolaringóloga Martha Dávalos García.

Al rascarte la nariz o estornudar con intensidad puedes lesionarte la mucosa, y el traumatismo repetitivo puede producir hemorragia con mayor facilidad, pudiendo presentarse por ambas fosas nasales a manera de gotas, razón por la que también es conocida como epistaxis (goteo).

Las agresiones externas como golpes, pelotazos, portazos, cabezazos y fracturas del tabique y de la pirámide nasal también provocan sangrados abundantes.

«La presencia de alergias predispone la formación de costras en la superficie de la mucosa, sobre todo en el septum nasal (compuesto de cartílago y hueso), que es la zona que sangra con mayor facilidad, ya que ahí confluyen varios vasos sanguíneos», explica Dávalos García.

El uso indiscriminado de antihistamínicos y aerosoles nasales para descongestionar, en especial aquellos con oximetazolina y fenilefrina, también causa hemorragias.

Otros factores que provocan sangrados abundantes, sobre todo en adultos, son alteraciones en la coagulación, tumores nasales, hipertensión arterial, inhalación de enervantes o perforaciones septales por cirugías previas, en su mayoría, estos casos requerirán atención hospitalaria.

«Los pacientes que toman rutinariamente aspirinas o medicamentos para evitar la hipercoagulabilidad, también son susceptibles a hemorragias», indica.

Ante un sangrado nasal lo primero que debes hacer es mantener la calma y detectar si el sangrado se presenta por goteo.

Por ningún motivo inclines la cabeza del paciente hacia atrás, sólo ocasionarás que se trague la sangre. Es recomendable mantener al paciente en un lugar fresco y bien ventilado.

«Más del 90 por ciento de los casos ceden con este procedimiento. Sin embargo, cuando el sangrado es abundante o no se presente en goteo hay que seguir las recomendaciones anteriores y además acudir al hospital».

Aunque el sangrado nasal no implica peligro, hay riesgo en algunos pacientes, como aquellos que sufren de hipertensión; quienes, aún tomando su medicamento no controlan el sangrado, deben consultar al médico.

Para evitar los sangrados mantén lubricado el interior de la nariz con vaporizaciones o lavados nasales con agua de mar.

Fuente: María Torres

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