Mente Saludable

Busca herramientas que fomenten una buena salud mental

Permanecer en casa es, hasta el momento, la medida más efectiva para evitar la propagación del Covid-19. Pero el confinamiento también puede conllevar riesgos.

Aumento en el consumo de alcohol y drogas, pero sobre todo un alza en los casos de cuadros depresivos, son algunos problemas derivados del aislamiento sanitario que comienzan a preocupar a médicos alrededor del mundo.

Estar en casa mucho tiempo obviamente te predispone a síntomas de depresión. Sí nos preocupa mucho que estos periodos de aislamiento son problemáticos, pero si te mantienes ocupado, si hallas maneras de organizar tu vida, si tienes horarios que puedas seguir, los riesgos son menores.

Plantearse y apegarse a nuevas rutinas es la primera recomendación de los especialistas, además de buscar herramientas que fomenten una buena salud mental, como aprender a meditar.

Por ejemplo, poderte enfocar en una actividad tan sencilla como lavarte los dientes, pero enfocarte en ese momento sólo en esa actividad, y no que la mente te dé vueltas con 300 cosas a la vez.

Salir de la casa y caminar un poco también es útil, en tanto esto no implique violar el mandato de sana distancia entre las personas.

Para poder sentirse próximo a los demás, se destaca el uso de las herramientas virtuales como la mejor forma para estar en contacto con amigos y familiares.

Asimismo, se sugiere limitar la relación con los medios de comunicación y la sobreexposición a la información sobre la pandemia.

Es importante mantenernos informados, pero hay tanta información que a veces nos provoca mucha ansiedad.

Lo mejor es asegurarse de dos cosas: primero, que la fuente de información que estés recibiendo sea fidedigna; y, segundo, informarse con consistencia dos o tres veces al día, pero también tener un espacio libre en tu hogar. Removerte un poco de toda la crisis para tener una salud mental más adecuada.

Estas medidas aplican no sólo para la población en general, sino para el personal médico, tanto para los que están en los hospitales ofreciendo atención primaria como para los que ofrecen acompañamiento a distancia desde sus casas. Todos ellos susceptibles de padecer estos mismos problemas.

Fuente: Marcela del Carmen

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