Escalar una montaña con más de 5 mil metros de altura y cubierto de nieve no es fácil y menos si quien asciende tiene una parte del cuerpo anestesiado. Tampoco resulta simple pilotear aviones, navegar o nadar acostado en un cuarto de hospital mientras los médicos manipulan la parte del cuerpo a operar.

Para pacientes de la Clínica de Especialidades Alberto Pisanty Ovadía, del ISSSTE, en México, lograr estas hazañas no sólo es simple, sino que además les ayuda a desestresarse y a experimentar menos dolor en el momento en que son sometidos a estudios y cirugías.

El secreto es adentrarlos a la realidad virtual, como se ha hecho con alrededor de 300 pacientes, a quienes se les han practicado endoscopías, colposcopías, cirugías mayores en la región inguinal, umbilical, cuello, extremidades y tejidos blandos en tórax y dorso.

«Es extraordinario observar que un paciente se entretiene escalando un volcán, y por momentos olvida que lo están interviniendo quirúrgicamente, mientras lo operamos», comenta José Luis Mosso Vázquez, coordinador del proyecto de ciberterapia en la institución.

Con la también llamada realidad virtual terapéutica incluso se ha logrado prescindir, en algunos casos, de la anestesia. «La idea es que apoye a la anestesia o que la sustituya».

Evitar los efectos secundarios provocados por la anestesia y ahorrar recursos, alrededor de 2 mil pesos por aplicación, son algunas de las ventajas; además de que ésta retrasa los procedimientos porque antes de aplicarla es necesario realizar estudios previos al paciente.

Una mejora del estado de ánimo después de haberse sometido a una operación es otro de los beneficios de la aplicación de la realidad virtual en la medicina.

Y es que hay pacientes a los que se les ha aplicado realidad virtual únicamente después de una cirugía y de un estado depresivo pasa a un mejor ánimo.

«Es impactante que tan sólo 24 o 48 horas de haberse sometido a una cirugía a corazón abierto los pacientes interactúen en mundos cibernéticos y se muestren entusiasmados con ello», comenta Mosso Vázquez.

Usan Casco Virtual

Para que los pacientes alcancen las montañas, los ríos o el cielo se les coloca un casco virtual (Head mounted display), que está conectado a una computadora y con la que se logra que despliegue los escenarios virtuales por medio de unos lentes.

Cuando se realizan cirugías con la mitad del cuerpo anestesiada o en la región que se va a operar, los pacientes pueden interactuar en los mundos cibernéticos por medio de un control manual, en las endoscopías deben permanecer quietos, así que sólo pueden observar y escuchar.

Para aplicar la realidad virtual se deben descartar problemas cardiovasculares o de las vías respiratorias y, además, los pacientes deben desear cooperar.

El equipo, con un costo de alrededor de 25 mil pesos, fue donado al ISSSTE por la Universidad del Suroeste de los Ángeles, California, mientras que el Centro Médico de la Red Virtual de San Diego cedió los escenarios virtuales.

Se Relajan

Hace tres días, María Eugenia Tagle, de 77 años, se sometió, sin anestesia, a una panendoscopía del aparato digestivo. Es la cuarta ocasión que le practican este tipo de estudios, pero a diferencia de las experiencias anteriores logró relajarse.

María Eugenia asegura que lo pudo lograrlo gracias a los paisajes que podía observar a través del casco virtual.

A Verónica Trejo, de 7 años, se le practicó una larincoscopía, también sin anestesia, y no lloró, como normalmente lo hacen los niños durante este procedimiento.

Estar en medio de la nieve y pingüinos la tranquilizó, asegura la pequeña.

Fuente: quele01 at yahoo.com

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1 Comentario

  1. Me parece muy interesante esta ciberterapia y todavia existe mucho mas que investigar sobre la cibervida y cibersalud, de este nuevo Siglo 21, y nuevo Milenio.

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