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Suplementos dietéticos: riesgos, regulación y lo que no te dicen

¿Los suplementos dietéticos son seguros? Aunque muchos adultos mayores consumen cuatro o más al día, la falta de regulación y los riesgos para la salud son preocupantes.
Suplementos dietéticos: riesgos, regulación y lo que no te dicen

¿Has tomado algún suplemento dietético hoy? Lo más probable es que sí, y el consumo de suplementos tiende a aumentar con la edad, ya que casi una cuarta parte de los adultos de 60 años o más toman cuatro o más.

La palabra “suplemento” es una categoría amplia que incluye vitaminas y minerales (por ejemplo, vitamina D y calcio), así como productos botánicos (como la cúrcuma y el extracto de té verde).

Algunas personas tienen carencias de vitaminas o minerales y dependen de los suplementos para controlarlas. Pero cuando se trata de suplementos sin una investigación sólida, los expertos se muestran más escépticos.

Los suplementos pueden conllevar riesgos. Según un estudio, se calcula que las reacciones médicas a los suplementos envían a un promedio de 23,000 personas a urgencias cada año en Estados Unidos.

Y mientras que los medicamentos necesitan la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por si siglas en inglés) para su seguridad y eficacia antes de ser vendidos, los suplementos dietéticos no requieren tal aprobación.

El sector de los suplementos no está regulado, así que básicamente corres un riesgo cada vez que tomas uno de estos productos.

Incluso cuando no son perjudiciales, pueden no servir para nada en absoluto, en general, los proveedores con base científica no recomiendan los suplementos dietéticos.

Esto es lo que los expertos quieren que sepas.

Cuidado con las redes sociales

Los fabricantes de suplementos no pueden asegurar un impacto directo de sus componentes en una enfermedad concreta. No pueden, por ejemplo, decir: ‘Este suplemento curará la enfermedad de …’ o ‘Este suplemento prevendrá la …’.

Pero en las redes sociales, hay poco control, así que si algún influencer decide empezar a decir que la enfermedad de su abuela se curó usando este componente botánico, no hay nada que lo detenga. Lo más seguro es ignorar esas afirmaciones.

En lugar de la solución rápida prometida por alguien en las redes sociales, pregúntate: ¿cuál es tu problema de salud subyacente? ¿Y va a solucionarse de forma realista tomando un suplemento?

En lugar de eso, revisa esos problemas con tu médico.

No tomes más de la dosis recomendada

Algunas personas piensan que si una dosis de un suplemento es útil, más debe ser mejor, pero excederse puede dañar órganos como el hígado.

Se ha observado un aumento en el número de pacientes que han tomado demasiadas cápsulas de cúrcuma, por ejemplo, dando por sentado que, al utilizarse en los alimentos, es básicamente inofensiva.

Pero hay pacientes con lesiones hepáticas agudas que han sido hospitalizados por eso. Se calcula que el 20 por ciento de los daños hepáticos están relacionados con los suplementos dietéticos y a base de hierbas.

Las dosis de los suplementos deben tomarse tan en serio como las de los medicamentos sin receta.

Evita las listas de ingredientes largas

Si has investigado sobre tu suplemento y quieres probar algo, tu apuesta más segura es comprar un suplemento con un solo ingrediente en la etiqueta. Los ingredientes únicos facilitan el control de las interacciones y de los efectos secundarios.

También es más probable que estén certificados. Aparte de las multivitaminas, es difícil encontrar un producto certificado por la USF y la NSF que incluya múltiples ingredientes botánicos.

Y es que las empresas de suplementos pueden enumerar los ingredientes sin la dosis efectiva, u omitirlos por completo. Se ha descubierto en un estudio tras otro que esas largas listas a veces ocultan ingredientes que pueden estar prohibidos o vetados.

Y si el frasco no te dice las cantidades de todo lo que contiene, hay que deshacerse de él.

Lleva tus suplementos a tu médico

La próxima vez que visites a tu médico, deberías reunir tus suplementos, meterlos en una bolsa y hacer que tu médico los revise.

Todos los expertos se mostraron a favor de este enfoque. Es muy importante llevar físicamente los frascos a tu médico, porque hay muchas marcas y fórmulas diferentes.

E incluye tus medicamentos recetados en esa bolsa, para que tu médico pueda detectar cualquier interacción perjudicial entre fármacos.

Es importante que ambos escudriñen las etiquetas de estos productos y luego tomen una decisión informada basada en tu propia salud.

Fuente: Pieter Cohen, Brian Hitt.

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