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Tu anatomía más íntima

Es muy común que se utilice la palabra vagina como sinónimo de vulva, o es más, que la palabra vulva ni se conozca. Pero hay una gran diferencia: la vagina es un conducto y la vulva es el conjunto de órganos sexuales femeninos externos. Así que, definitivamente, si uno ve a una mujer desnuda parada no puede decir que le ve la vagina, imposible. ¿Qué sabemos de la vagina?

Sus características

La vagina es el conducto que comunica al útero con el exterior. Está formada por tejido conjuntivo, una capa de músculo y recubierta en su parte interior de una mucosa parecida a la que tenemos en la parte interna de la boca.

Es una especie de cavidad virtual que puede permanecer relativamente cerrada la mayor parte del tiempo, dejar pasar el flujo menstrual, ajustarse al tamaño de un pene y servir de canal de parto. Es sumamente elástica.

Todas las vaginas son diferentes, y así como hay penes más largos y otros más cortos, la longitud de las vaginas también varía, pero en promedio es de unos 7 centímetros en su pared más corta y 9 en la más larga; una longitud menor a la de un pene en erección.

Sensibilidad

Solo el tercio externo de la vagina, el más cercano a la entrada, es sensible. La parte más profunda no tiene mayor sensibilidad, de ahí que cuando una mujer se pone un tampón (bien colocado) no lo siente, o que quien usa el dispositivo intrauterino como método anticonceptivo no pueda sentir los hilos que salen del cérvix.

Otras zonas como el clítoris suelen provocar sensaciones mucho más intensas y con mayor facilidad para la mayoría de las mujeres, pero más de un tercio de ellas dice tener sensaciones más intensas directamente en la vagina. ¿Será el dominio de sus músculos o el tipo de estimulación? Tal vez tenga que ver. Aunque también podría deberse a que el Punto G se encuentra a unos 5 centímetros hacia arriba, entre la pared de la vagina y la uretra; un punto que puede provocar reacciones intensas. Además, la vagina puede expulsar pequeños gases. Es totalmente normal.

Secreciones

Las secreciones características de la vagina sirven para facilitar la penetración durante una relación sexual. De hecho, una buena lubricación puede ser clave para que la relación sexual sea placentera. Ese lubricante que se produce durante la excitación no viene de ninguna glándula en particular sino que es una especie de sudoración que produce ella misma. Esa secreción suele producirse en menos cantidades justo después de la menstruación, al llegar a la menopausia y durante la lactancia, pero se puede solucionar con la ayuda de los múltiples lubricantes artificiales a base de agua que existen ahora.

Más allá del momento de la excitación, la vagina siempre está húmeda. Dependiendo del momento del ciclo menstrual hay más o menos secreción. Estas secreciones vaginales habituales sirven para mantener el equilibrio químico y de la flora natural, e incluso se habla de que las repentinas descargas más abundantes de flujo son un mecanismo de autolimpieza.

Fuente: Vivianne Hiriart

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