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Cuidado con la páralisis facial

De un momento al otro, una parte de su rostro se detiene por completo. Tus labios no se mueven, no puedes sonreír y tampoco cerrar el ojo. Es probable que sea una parálisis de Bell o facial.

Aunque no se sabe con exactitud por qué ocurre este padecimiento, se cree que es provocado por la inflamación de uno de los dos nervios faciales que controlan los músculos de la cara.

La causa más común de esta parálisis facial es que el nervio se inflama y al inflamarse produce el cese de su función.

¿Por qué se inflama el nervio? Tampoco se sabe con precisión, detalla el especialista, pero la hipótesis con la que se ha encontrado mayor relación es la exposición a infecciones virales.

Es un virus que normalmente todos lo traemos en nuestro sistema y cuando existe una baja de defensas o disminución de las defensas, se activa el virus y hace una inflamación.

De entre estos virus, pudiera ser el del herpes, el de la varicela, los de enfermedades respiratorias, la rubéola, la influenza u otros que afectan a tejidos que rodean al nervio facial.

Tampoco se sabe por qué sucede así, pero por lo regular la afectación ocurre de un lado del rostro.

Cambio brusco de temperatura

Una teoría que aún representa un debate entre la comunidad médica es la idea de que los cambios bruscos de temperatura pueden desencadenar la parálisis facial.

Hay especialistas y literatura científica que señalan que esta creencia, que tradicionalmente es compartida en la cultura popular, es sólo un mito.

La verdad es que cuando hay cambios de temperatura, hay una baja de defensas y hay una mayor incidencia de virus, y por eso la incidencia de la parálisis.

Eso de que la abuelita o la mamá te dice: ‘No salgas al frío porque se te enchueca la boca’, eso es cierto.

De acuerdo con especialistas, esto sucede porque el nervio facial está pocos milímetros por debajo de la piel, por lo que al enfriar el rostro de manera súbita, los vasos sanguíneos se contraen y dejan de mandar oxígeno al tejido.

Si sales al frío sucede que esa vasoconstricción súbita deja sin oxígeno y sin glucosa al nervio facial, entonces el nervio deja de funcionar temporalmente.

Aunque algunas opiniones son contrarias, todos coinciden en que es necesario tomar cuidados con cambios bruscos de temperatura para evitar contraer cualquier enfermedad asociada.

Factor de riesgo

La diabetes es también un factor de riesgo para la parálisis de Bell. Esto sucede porque en los pacientes diabéticos se pueden dañar la mielina o el axón, que son los dos componentes principales del nervio, a causa del exceso de glucosa.

La gran cantidad de glucosa que está circulando en el cuerpo se pega a las proteínas de la cubierta de mielina y no permite que el nervio conduzca los impulsos correctamente.

De ser así, el tejido se daña y se inflama, causa principal de la parálisis.

Fuente: Leonel Cantú, Luis Espinosa

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