Mente Saludable

Quiero que la gente sepa que no está sola

Decir que el 2020 fue un año difícil es poco, cada que levantamos la mirada recibimos nuevos golpes. Hubo días en que sentimos como si todo lo que sucedía nos golpeara por dentro.

Por lo cual, tal vez sea hora de revitalizar el alma. En todas partes, líderes espirituales buscan fomentar la sanación para el pasado y la fortaleza para el futuro.

Hacer esto es simultáneamente mucho más difícil y mucho más fácil de lo que podría pensarse. Se pueden hacer pequeñas cosas, particularmente durante esta temporada, para encontrar luz en la oscuridad y prepararse para enfrentar lo que venga después.

Líderes espirituales de diversas creencias ofrecen algunos consejos para dar sentido a acciones como practicar la caridad o acompañar a quienes han perdido algún ser querido en estos meses de pandemia.

Arma un ritual

Mi entendimiento de cómo opera la oración y cómo opera la meditación es que si lo haces para conseguir un remedio rápido no funcionará. Es algo que se hace a lo largo de la vida.

Dicho esto, es fácil empezar.

Una forma de meditación empieza simplemente con tomar asiento, cerrar los ojos y respirar intencionalmente. Si te gustan las analogías deportivas, la meditación y la oración son un poco como el beisbol, porque incluso si fallas el 70 por ciento de las veces, puedes ser una estrella.

Si no te interesa la meditación o la oración, busca una actividad que te brinde paz.

Varios líderes religiosos recomiendan leer sobre sucesos históricos para conectarse con el pasado y ver cómo otras personas enfrentaron y superaron la adversidad.

Encienda una vela

No es una coincidencia que muchas, muchas tradiciones religiosas tengan algún tipo de festival de luz en pleno invierno.

El acto de encender una vela puede ser un acto de esperanza. Por ejemplo, algunos han argumentado que el verdadero milagro de Janucá no fue que el aceite de un templo durara ocho días, sino que alguien tuviera suficiente esperanza como para encenderlo el primer día, dijo.

Otros pastores coinciden, tanta gente ha muerto sola, con sus seres queridos fuera de su alcance.

Quiero que la gente sepa que no está sola. Y una vela hace eso al recordarnos que estamos conectados espiritualmente.

Redescubre la caridad

Servir a los demás es una de las mejores formas de ejercer la espiritualidad.

Si puedes hacerlo, aparta un poquito de dinero cada día o semana para donar a una nueva organización benéfica y aprender sobre ella. Conviértelo en un proyecto, un momento para tener empatía y dar.

Si hay niños en tu vida, déjales que decidan a dónde donarlo y enséñales sobre el medio ambiente o los males sociales.

Donar dinero es uno de los rituales más antiguos vinculados con la religión. Añadió que la clave de cualquier ritual es la reflexión seguida de la acción y luego un sentido de comunión.

Si no se dispone de dinero, hay mucho por ofrecer. La espiritualidad está entretejida con un sentido de comunidad.

Pero a veces, la mejor caridad es la más sencilla: escribe una carta. Es muy reconfortante recibir una carta. Escribe cartas a personas que quizá sean de tu familia con las que no hayas tenido contacto en mucho tiempo.

Encuentra una forma de llevar el duelo

La parte más difícil de la pandemia ha sido la incapacidad de llorar con amigos y familiares a los que han muerto.

Es simplemente difícil reunirse para decir adiós. Demasiadas personas han muerto solas y dejado a otras viviendo su pesar a solas.

Este aislamiento es trágico y será la cicatriz duradera de la pandemia.

No se trata de lo que dices. Es sólo recordarle a la gente que no tiene que estar sola. Que no está completamente sola.

Fuente: Adam Kligfeld, Traci Blackmon, Paul Raushenbush

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