¿Te molesta percibirte muy delgado o débil?

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Al ejercitarte, tu cuerpo libera endorfinas que te hacen sentir bien, pues es necesario para mantenerte saludable; sin embargo, cuando se vuelve eje de tu cotidianidad y afecta otras esferas, como la familiar o laboral, es una señal de alerta.

Si el motivo es modificar tu cuerpo, pues te molesta percibirlo muy delgado o débil, podrías tener vigorexia, un trastorno que distorsiona la imagen corporal.

A diferencia de las personas con anorexia o bulimia nervosa, cuya distorsión de su propia imagen corporal origina que se vean con sobrepeso y obesidad, quienes tienen vigorexia, se perciben muy delgados y débiles.

Quienes padecen este trastorno buscan ganar volumen y masa muscular. Es común que lo padezcan los propios instructores de gimnasio, quienes suelen verse saludables, pero internamente pueden tener afectación de órganos por lo que consumen para «ganar músculo».

¿Cómo identificar a alguien con vigorexia?

  • Tiene una percepción distorsionada de su cuerpo y está obsesionado con no lucir débil.
  • Realiza ejercicio indiscriminadamente e incluso suspende jornadas escolares o laborales por pasar muchas horas en el gimnasio.
  • Consume proteína, esteroides anabólicos (derivados de hormonas sexuales), creatinina y/u óxido nítrico para incrementar la masa muscular.
  • Evita el consumo de grasas.

Por cierto, el uso indiscriminado de esteroides y óxido nítrico, así como el exceso de ejercicio, puede provocar:

  • Daño renal y hepático
  • Afectaciones en los huesos y articulaciones
  • Ansiedad, ataques de pánico y agresividad
  • Disfunción eréctil
  • Crecimiento de mamas
  • Pérdida de cabello

La vigorexia es un padecimiento de origen multifactorial, es decir, hay causas biológicas, sociales, familiares. Tener baja autoestima puede ser un factor desencadenante de la enfermedad.

Este trastorno debe tratarse por un equipo multidisciplinario conformado por profesionales en psiquiatría, psicología y nutrición.

Fuente: Maggida Nahle

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