Si tuvieras un solo consejo de salud para las personas que están en sus veintes, ¿cuál sería? Algunos expertos en nutrición, obesidad, cardiología y otras disciplinas de la salud contestaron.

Mientras que la mayoría de las personas entre los 20 y los 30 años no se preocupan mucho por su salud, los estudios muestran que el estilo de vida y las decisiones de salud que seguimos durante nuestra tercera década de vida tienen un efecto drástico en cómo envejecemos.

Excluimos las decisiones obvias como no fumar ni consumir drogas ilegales… eso ya lo sabes. En vez de eso, pedimos estrategias simples para ayudar a que los jóvenes de veintitantos sigan el camino de una mejor salud. Esto es lo que dijeron:

Aprende a cocinar

Cocinar te ahorrará dinero y te ayudará a comer alimentos saludables. Debes concentrarte en aprender maneras sabrosas de añadir variedad a tu dieta y aumentar la ingesta de vegetales y frutas, así como otros ingredientes llenos de nutrientes. Conforme experimentes con hierbas, especias y nuevas técnicas para cocinar, te darás cuenta de que puedes dejar de consumir grasas nocivas, azúcar y sal; también evitarás el exceso de calorías que se encuentra en muchas comidas preparadas. Tu objetivo debe ser desarrollar un patrón de alimentación nutritivo, placentero y sostenible que te ayude no sólo a estar bien, sino también a controlar tu peso.

Beneficios de una vida activa

Aunque muchas personas no tienen tiempo para realizar una rutina programada de ejercicio, eso no significa que no puedas tener tiempo para estar activo.

Agrega actividad física a tu vida diaria. Encuentra una manera de realizar actividades durante 20 a 30 minutos cada día, incluyendo subirte a una bicicleta o caminar rápidamente al trabajo o al supermercado.

Bájale al azúcar

Sugiero que hagas el intento de no consumir azúcar en exceso al eliminar las fuentes más comunes: bebidas azucaradas; cereales para el desayuno con azúcar añadida, y agregar azúcar de mesa a los alimentos.

La ingesta excesiva de azúcar se ha relacionado con obesidad y diabetes, lo que contribuye a las enfermedades cardiacas. El azúcar representa «calorías vacías» que no tienen ninguno de los nutrientes necesarios para una dieta equilibrada. Por el contrario, muchos expertos en nutrición han vuelto a examinar con sensatez a los llamados villanos alimenticios: la grasa -sobre todo la grasa saturada- y la sal.

En ambos casos, la evidencia científica disponible no muestra de manera clara un vínculo con las enfermedades cardiacas.

Vigila las porciones

El consejo es no eliminar grupos alimenticios completos, sino practicar el control de porciones. Está bien comer raciones grandes de comidas saludables como vegetales y fruta.

Nadie engorda por comer zanahorias o plátanos. Elige porciones más pequeñas de comidas poco saludables como dulces, alcohol y alimentos procesados.

Cuando comas fuera de casa, deja que tu mano sea la guía. Una porción de proteína como pollo o pescado debe ser del tamaño de tu palma (considera de una a dos palmas de proteína). Una porción de fécula, de preferencia granos enteros como el arroz integral o la quinoa, debe ser del tamaño de tu puño.

Limita los condimentos altos en grasas como los aderezos para ensalada a unas cuantas cucharadas… una cucharada tiene aproximadamente el tamaño de la punta de tu pulgar.

Una rutina para después de esos atracones

Si sueles beber mucho y comer en exceso algunos días en específico, asegúrate de ejercitarte más para deshacerte de esas calorías adicionales ingeridas de viernes a domingo.

En un estudio hallamos que de viernes a domingo los jóvenes consumían cerca de 115 calorías más que en otros días, principalmente debido a las grasas y el alcohol.

¿Te gusta tu trabajo

La vida laboral en tus 20 puede afectar tu salud mental. Es más probable que la gente que es menos feliz en su empleo sufra depresión, estrés, problemas de sueño y que tengan un puntaje total más bajo de salud mental.

Si puedo darte tan sólo un consejo de salud, sugeriría que encuentres un empleo que te apasione. Ese fervor puede mantenerte motivado, ayudarte a encontrarle sentido a la vida y aumentar tus expectativas en torno a tu futuro. A su vez eso hará que te involucres más en la vida y en comportamientos más saludables, lo cual brindará beneficios a largo plazo para tu bienestar.

Controla tu peso

Compra una báscula o utiliza la del gimnasio y pésate de manera regular. No hay nada más dañino para la salud a largo plazo que cargar con kilos de más, y el peso tiende a aumentar a partir de los 20.

Es bastante fácil que la mayoría de la gente se deshaga de uno a dos kilos, pero es mucho más difícil deshacerse de nueve kilos. Si llevas un control de tu peso, puedes recuperarte rápidamente.

Come muchos verdes

La ciencia de la nutrición es complicada y objeto de eterno debate, pero las bases está bien establecidas: come muchos vegetales, disminuye la ingesta de comida chatarra y mantente activo. El truco es disfrutar tus comidas, pero no comer demasiado ni muy a menudo.

Fuente NYT

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